
Cuando Beatriz, riojana de pura cepa, nos propuso hacer su postboda en noviembre y en su tierra, no nos lo pensamos. La Rioja en otoño es de esos paisajes que parecen de película: las viñas cambian de color y el verde deja paso a toda una gama de amarillos, ocres y rojos. Si a eso le sumas la luz del amanecer, el resultado es este.
Al amanecer en Bodegas LAN
Quedamos a las ocho de la mañana en los viñedos de Bodegas LAN, en Fuenmayor, justo a la hora que habíamos planificado para ver salir el sol y aprovechar las primeras luces. El sol entra bajo, casi a ras de las cepas, y enciende las hojas desde atrás. Es una luz que dura muy poco, así que la sesión se preparó al minuto.



El León Dormido al fondo
Al fondo del paisaje aparece la Sierra de Cantabria y una peña que los riojanos llaman el León Dormido, porque su silueta recuerda a un león tumbado. Aprovechamos los caminos entre viñas para meterla en el encuadre, con el cielo todavía azul y las nubes de la mañana.



Entre cepas rojas y doradas
Después nos metimos entre las filas de viñas, buscando el contraste entre el vestido blanco y las hojas rojas y doradas. Aquí no hay que dirigir mucho: basta con dejar que caminen, se abracen y se rían, y esperar a que la luz haga el resto.






Los viñedos desde el aire
Para terminar subimos el dron. Desde arriba, las filas de cepas forman un dibujo de líneas rojas y ocres que solo se ve en otoño, y los novios quedan como dos puntos en medio del paisaje.


Una postboda con denominación de origen
Gracias, Beatriz y Alberto, por enseñarnos estos viñedos: es de esos días que no se olvidan. Si estás pensando en tu sesión después de la boda, mira nuestras postbodas o la postboda en los Lagos de Covadonga. Nos movemos por toda España para buscar el paisaje y la luz que encajan con cada pareja.
Si quieres la tuya, escríbenos.
Lugar: Viñedos de Bodegas LAN, Fuenmayor (La Rioja)