Boda en Abadía Retuerta: Nathan y Lindsay

Los novios ante el edificio de Abadía Retuerta, entre viñedos de la Ribera del Duero

Nathan y Lindsay viven en Washington D.C., y lo que más les gusta de España cabe en tres palabras: la cultura, el fútbol y el vino. Por eso decidieron casarse en el corazón de la Ribera del Duero. Se trajeron a 50 personas entre familia y amigos, se dieron el sí en Abadía Retuerta LeDomaine y lo celebraron en el Castillo de Curiel. Unos días antes habíamos hecho su preboda en Segovia.

Una abadía entre viñedos

Abadía Retuerta es un monasterio del siglo XII convertido en hotel, en Sardón de Duero, a media hora de Valladolid. Se llega por un camino de pinos piñoneros entre viñas, y dentro todo es piedra, madera y silencio. Para una pareja que venía de Estados Unidos buscando la España del vino, no había sitio mejor.

Camino de pinos piñoneros hacia Abadía Retuerta entre viñedos
Placa de piedra de Abadía Retuerta LeDomaine

Los preparativos

Los preparativos fueron sin prisa: una copa de vino, cartas escritas a mano y regalos que se abrieron entre risas. El vestido de Lindsay esperaba colgado de una de las puertas de madera de la abadía, y las niñas de las flores no se separaron de ella en toda la mañana.

Dos copas de vino tinto antes de la boda
La novia junto a su vestido colgado de una puerta de madera de la abadía
La novia abre un regalo junto a las niñas de las flores
La novia, ya vestida, ante una puerta de madera de Abadía Retuerta

La ceremonia en la iglesia de la abadía

La ceremonia se celebró en la iglesia de la abadía, con muros de piedra desnuda y luz natural entrando desde lo alto. Nathan esperaba en el altar, Lindsay entró por el pasillo central y, entre anillos, lecturas y alguna lágrima, hubo más risas de las que suele haber en una iglesia.

Ceremonia en la iglesia de Abadía Retuerta, con los novios ante el altar
El novio espera en el altar de la iglesia de la abadía
La novia entra en la iglesia de Abadía Retuerta
Intercambio de anillos durante la ceremonia
Los novios ríen durante la ceremonia en la iglesia de la abadía

Entre viñas y por la Ribera

Después de la ceremonia salimos con ellos a los viñedos que rodean la abadía, con el edificio de fondo. Camino de la celebración paramos en la plaza del Coso de Peñafiel, con sus balcones de madera, y terminamos la sesión junto a las murallas del Castillo de Curiel, entre amapolas y con el sol ya bajo.

Beso de los novios entre los viñedos de Abadía Retuerta
Los novios en la plaza del Coso de Peñafiel, con sus balcones de madera
Los novios junto a las murallas del Castillo de Curiel, entre amapolas al atardecer

Cóctel, banquete y fiesta en el Castillo de Curiel

El cóctel, el banquete y la fiesta fueron en el Castillo de Curiel, en lo alto del cerro, con toda la Ribera a los pies. Brindis en la terraza, cena dentro del castillo y pista de baile hasta tarde.

El Castillo de Curiel sobre su cerro, entre viñedos de la Ribera del Duero
Brindis de los novios en la terraza del Castillo de Curiel
Los novios bailan en la fiesta del Castillo de Curiel

Casarse en la Ribera del Duero viniendo de fuera

Que una pareja de Estados Unidos nos eligiera para contar su boda fue un orgullo y una experiencia inolvidable. Años después volvimos a Abadía Retuerta con una pareja que vino sola, sin invitados: aquí puedes ver el elopement de Alex y Megan al amanecer.

Si estás pensando en casarte en una bodega de la zona, tienes más ideas en bodas en la Ribera del Duero, y si vienes de otro país, en bodas de destino. Para consultar tu fecha, escríbenos.

Fotografía: Radiga Studios (@radiga)
Ceremonia: Abadía Retuerta LeDomaine, Sardón de Duero (Valladolid)
Celebración: Castillo de Curiel, Curiel de Duero (Valladolid)

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