
La temporada de 2022 la cerramos con una boda de invierno en Finca Valdemora, en La Bañeza (León). Carlos y Silvia se casaron con frío fuera y mucha calidez dentro: ceremonia en un salón de piedra con lámparas de hierro, fotos junto al lago, un atardecer sobre los viñedos y fuegos artificiales para cerrar la noche.
Los preparativos
El día empezó con luz de invierno entrando por las ventanas. Carlos terminó de vestirse sin prisa; Silvia, rodeada de su familia, entre risas y los últimos retoques. Llegó a la finca en un coche clásico blanco.




La ceremonia en el salón de piedra
La ceremonia fue dentro, en un salón de muros de piedra y vigas de madera con grandes lámparas circulares, y un piano en directo acompañando la entrada. Anillos, lecturas y un beso con toda la familia alrededor. A la salida, confeti dorado y una banda de música esperándoles en el patio.





El lago y los viñedos
Finca Valdemora es un rincón muy especial en invierno: jardines amplios con detalles rústicos, cisnes y un lago con embarcadero que con el frío se queda quieto como un espejo, a ratos incluso helado. Es de esas fincas que en invierno ganan en vez de perder. Bajamos con ellos a pasear por la orilla y subimos el dron para verlo desde arriba. Después, un atardecer desde la terraza con los viñedos en hilera y el cielo encendido, con el coche clásico todavía por allí.





Fiesta de invierno
Al caer la noche, la escalinata de piedra iluminada, el primer baile al aire libre rodeados de invitados y fuegos artificiales para cerrar. Una boda de invierno no tiene nada que envidiar a una de verano: la luz es más corta, pero mucho más bonita.



¿Casarse en invierno?
Las bodas de invierno tienen un encanto que muchas parejas no se imaginan: fincas más tranquilas, atardeceres tempranos y una luz baja que favorece mucho. Si te lo estás planteando, mira cómo trabajamos en nuestras bodas, o escríbenos y lo hablamos.